Durante aproximadamente dos años, en Goiener hemos estado reflexionando sobre nuestro modelo de generación eléctrica en proyectos de cierta envergadura. Si bien somos conscientes de que necesitamos aumentar la producción (así nos lo dice también nuestra base social en la encuesta anual), también tenemos claro que no se puede hacer de cualquier manera. De ahí que este punto se incluyera dentro del Plan Estratégico aprobado el año pasado. Esto a su vez, se ha traducido en líneas de actuación concretas dentro de los Planes de Gestión 2025 y 2026 también aprobados en Asamblea.
Este proceso se ha dividido en varias fases: encuentros presenciales, jornadas de trabajo del Consejo Rector, socialización entre las voluntarias y las socias trabajadoras….
Lo que mostramos a continuación es una especie de decálogo que trata de señalar, de forma resumida, los puntos más importantes de la lectura socio-económica que hacemos del momento actual y las líneas generales sobre las que nos estamos basando para evaluar proyectos en los que participar.
En las Asambleas de Nafarkoop y Goiener S.COOP se ha compartido de manera más detallada tanto estas líneas de análisis, como todo el trabajo realizado hasta ahora en la evaluación de proyectos.
Nuestra lectura sobre el entorno socio-económico
- La dinámica socioeconómica actual de nuestra sociedad, a la que la economía social y solidaria (Goiener) busca hacer frente, requiere de una continua transferencia de energía y materiales procedentes de todo el mundo para su transformación en bienes, productos y servicios que, mayoritariamente son exportados nuevamente.
- Esa dinámica tiene como trasfondo otorgar valor al lucro, el cual a su vez ha de aumentar continuamente, tal y como aboga el marco capitalista en el que se desenvuelve. Esto es, exige un crecimiento constante.
- Este crecimiento supone que se genere un desequilibrio profundo entre la capacidad extractiva (agotamiento) y nuestra cultura consumista, al tiempo que se aumenta el nivel de degradación de la Naturaleza (contaminación), superando a día de hoy 7 de los 9 límites biofísicos clave para la preservación de la vida tal y como la conocemos.
- En esta espiral crecentista nuestra sociedad es adicta a los combustibles fósiles, pero también a cualquier mineral que posibilita nuestro actual status quo.
- GOIENER es consciente, desde sus inicios, de esta dependencia, la cual se intenta revertir desde el discurso hegemónico con la denominada transición energética.
- Hoy día, esta transición energética no se está produciendo si queremos verlo desde una óptica de transición ecosocial justa. Porque la dinámica de fondo sigue inalterada (lucro-codicia-crecimiento-extractivismo-contaminación), incluso para la producción de elementos que convierten la fuente de energía renovable en energía útil (calor, electricidad, trabajo,…); porque a pesar de haber más renovables el consumo global sigue aumentando; porque quienes despliegan las soluciones se rigen por la dinámica del lucro, estableciendo relaciones de poder y fuerza, siguiendo un modelo de desarrollo basado en políticas extractivistas agresivas que vulneran los derechos humanos y pone en grave riesgo a quienes enfrentan este modelo, y además de captar los fondos públicos hipotecando la capacidad inversora de generaciones futuras.
- En el contexto socio-económico de Euskal Herria, además, se trasladan mensajes desde los estamentos oficiales en general, haciendo ver que sin renovables (y muchas) no vamos a poder salir adelante, cuando se obvia que:
- a) la mayoría de las renovables planteadas sólo contribuyen a reducir la cantidad de electricidad pudiendo llegar, en el mejor de los casos, a cubrir el 30% de todo lo que se consume actualmente, por lo que no nos trasladan a un escenario de autosuficiencia-soberanía;
- b) que es imprescindible para la competitividad de nuestra industria, la cual ‘genera’ la riqueza de la que vivimos, cuando resulta que la electricidad puede ser adquirida a precio más competitivo en otros mercados;
- c) que son una oportunidad de democratización, cuando la realidad es que las promociones están manos de actores privados, edulcorando la participación en opciones de propiedad limitada, y;
- d) que el despliegue de grandes proyectos se realiza eminentemente en entornos rurales, aumentando la afección a la biodiversidad.
Principios fundamentales sobre los que valorar nuestros proyectos
- Que los proyectos de generación de energía a partir de fuentes renovables deben contribuir a dinámicas donde no exista el ánimo de lucro, como valor de referencia, que evite el despliegue de proyectos solo por su ‘rendimiento’ financiero; esto es, no contribuir a la espiral de crecimiento.
- Que los proyectos sean propiedad de las iniciativas comunitarias mayoritariamente, donde lo público puede y debe jugar un papel. Esto permite que los proyectos se diseñen e integren, cuando proceda, de la manera más adecuada y justa posible.
- Que los proyectos tengan en cuenta el daño, impacto tanto local como global que su despliegue genera con objeto de poder valorar desde su no conveniencia hasta la implantación de medidas mitigadoras y compensatorias que vayan más allá de los estándares aprobados por la regulación.
- Que asumamos que en el tránsito hacia una escenario ecosocial justo podemos y debemos establecer inter-cooperaciones con otros territorios, comunidades más allá de las fronteras y los imaginarios políticos con objeto de promover una vida buena para todas.
- Que, en los casos en que desde GOIENER podamos desarrollar un ‘gran proyecto’ renovable nos guiaremos por estos criterios mínimos:
- Hacerlo con agentes que demuestren solvencia técnica suficiente para estos fines.
- Que la propiedad sea nuestra, entendiendo por nuestra también a los actores locales, comunitarios que estén relacionados con el proyecto.
- Al ser propiedad comunitaria el diseño será colectivo y atenderá a la realidad, necesidades y características de cada espacio, comunidad, cultura, sensibilidad y solidaridad.
- Que no afecte a ninguna especie en peligro de extinción, aunque hubiera medidas mitigadoras.
- Que la restauración de terrenos, hábitats sea mejor que las condiciones iniciales.
- Que no se desarrollen en ningún espacio natural protegido.
- Que no genere efectos barrera, sobre todo a especies migratorias.
- Que no genere ruido, que afecte a las personas, por cercanía a núcleos de población.
- Que la evacuación de la energía sea principalmente soterrada.
- Que la energía producida sea para la comunidad local, entendida por todos los agentes socioeconómicos que conforman la misma, dejando una reserva para personas vulnerables.



























































