A partir del 1 de julio de 2026 entra en vigor un aumento del coste de financiación del Bono Social mediante la Orden TED/634/2026, de 17 de junio. Esta revisión al alza se produce apenas seis meses después de la última subida aplicada en enero de este mismo año. Esta medida estará vigente hasta finales de 2026 a no ser que se apruebe otra prórroga según la situación geopolítica mundial.
El origen del incremento: mantener el escudo social
Tras la aprobación del Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, por el que se aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, el Gobierno prorrogó los descuentos del Bono Social para proteger a los consumidores vulnerables (fijados en el 42,5% para consumidores vulnerables y en el 57,5% para vulnerables severos).
Al mantenerse estas coberturas ampliadas para proteger a los hogares frente a la pobreza energética, el presupuesto global necesario para sostener el Bono Social se ha elevado desde los 371 millones de euros iniciales hasta los 513 millones de euros anuales.
Financiación del Bono Social
El mecanismo de financiación del Bono Social no se sufraga con fondos públicos, sino que se reparte obligatoriamente entre los agentes del sector eléctrico: comercializadoras (48,2%), productoras (41,14%) y distribuidoras (10,66%).
Debido al aumento del coste previsto para 2026, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se ha visto obligada a recalcular las cuotas para este año. Esto se traduce en un incremento generalizado de aproximadamente el 29% que impacta de forma simultánea tanto en la factura de los consumidores como en las liquidaciones de los productores.
Impacto en la factura de suministro de las consumidoras
La actualización aprobada se traduce en un incremento directo en el recibo de la luz. En términos anuales completos, el coste regulado que cada consumidora aporta para el sostenimiento del bono social sufrirá una variación al alza de 2,03 €/año por cada punto de suministro (CUPS), pasando de los 6,98 €/año anteriores a los 9,01 €/año. En la práctica para este año 2026, dado que la nueva tarifa entra en vigor a partir del 1 de julio, este ajuste normativo se traducirá en un incremento directo real en el recibo de 1,02 € en total durante todo el segundo semestre.
Os recordamos que este concepto regulado se incluye en una línea independiente en la factura de suministro, y el coste se reparte entre todos los días del año.
Impacto en la liquidación de producción de electricidad
En el caso de la actividad de producción el coste se calcula en función de la energía generada, y pasará de 0,641653 €/MWh a 0,821100 €/MWh, lo que supone un incremento del 28%.
Para los sujetos productores, este concepto también se incluye en la factura de representación en una línea independiente.




























































